sábado, 26 de enero de 2008

I have a dream...


Frase célebre de un célebre hombre llamado Martin Luther King...
¿Podrá este hombre tener la oportunidad de materializar el Sueño y el de millones de personas en todo el mundo?
Barack Obama. No deja indiferente a nadie. Para unos, una incógnita. Para otros, la esperanza...
Año 2008: Estamos a las puertas de la segunda década del SXXI y este siglo comienza con gran estruendo la mañana de un tal 11 de Septiembre...
En la filosofía oriental los años terminados en 8, periodicamente, son años que anuncian cambios, que marcan un antes y un después, la apertura de una nueva etapa...
¿Estamos ante uno de esos años-punto de inflexión?
El año en cuestión, innegablemente, ha comenzado dibujando nubes en el horizonte económico en Occidente. Algunos dicen que podría suponer a medio plazo el inicio de la cesión de la antorcha a los países asiáticos.
Este es el contexto. Pero va más allá...
Hagamos el esfuerzo de recordar las sensaciones que teníamos la noche del 10 de Septiembre...Era un mundo sin miedo. Con problemas y conflictos. Con pobreza, injusticias, guerras..., pero en nuestros ojos había luz.
Al día siguiente no sólo murieron innecesariamente 3000 personas de diferentes razas y nacionalidades..., se vino abajo un mundo y todo se hizo gris.
Aquel día entramos de lleno en el SXXI, y nos entró por los ojos. Somos conscientes de la velocidad con que todo fluye. También lo somos del retroceso de los Derechos Humanos, de la invasión de las nuevas tecnologías y de lo que han cambiado nuestras vidas y la forma de interrelacionarse socialmente. De la situación del Medio Ambiente. Los cambios son vertiginosos.
La cascada de reacciones que se produjeron desde aquel fatídico día de 2001 han traído un mundo inestable y más tenso.Un mundo de desconfianza y más violencia.También de más vileza.
Por la mañana desayunas cadáveres y al mediodía magnicidios. A la noche te vas con ración de coche-bomba, inmolación o ataque selectivo.En tu madrugada un Kassam cae en Israel, cuando despiertas, hay 30 palestinos menos, el goteo es incesante. Entre tanto, África sigue igual de olvidada y en Latinoamérica ni un niño menos deja de hurgar en un vertedero cualquiera para llevarse un pedazo de comida podrida a la boca, entre ratas y demás...Algunos imperios dormidos despiertan contra el imperialismo. Hace falta hablar.
El mundo NECESITA un CAMBIO de rumbo en muchos órdenes y la figura de este hombre puede representar ese cambio necesario.
Hay hombres (y mujeres, obviamente) que se hacen iconos no sólo por lo que hacen, sino por lo que representan y por el don de la oportunidad. Aparecen en el lugar y en el momento preciso para cambiar el rumbo de la Historia.
Obama, como Lincoln, Churchill o JF Kennedy, tiene ese don. Es el hombre preciso para este momento de auténtica depresión.
Una persona mestiza para un mundo que necesita tender puentes entre culturas, razas y religiones. Una persona cosmopolita para un mundo que necesita cosmopolitismo en toda su extensión conceptual.
Quizá sea un adelantado a su tiempo y no sea su hora. Pero es la mejor opción. Es la opción. El mundo lo reclama. Su fin no será trágico como el de King. Su final es mejorar su país y la imagen de este en el mundo y trabajar para que el mundo entero recupere el respeto por los valores de su país.
El va encender la luz de nuevo.

4 comentarios:

Brighid dijo...

Hola Millan,

Muchas gracias por tu comentario ,y vengo tambien para decir que me gusto muchisimo lo que escribiste sobre Barack Obama.Escribes muy bien y me puso a piensar sobre las cosas que se pasaron despues de aquel fatidico 11 de septiembre.Espero empezar una amistad con alguien muy inteligente.
Por favor escribe a mi tambien se no te gusta algo.
Besos,
Brighid

Moro Muza dijo...

LA ANTROPOMETRÍA ANTIGLAMUROSA Y EL TITIRITERISMO CIRCUNFLEJO

Nuestra excesivamente previsible actualidad política hacía temer una campaña electoral soporífera (¿alguna sorpresa en las propuestas de cada uno hasta la fecha?). Pero gracias al oblongo ministro de un ministerio sin atributos encontramos un renacer del surrealismo más descacharrante. Y gracias a la Santa Hermandad Titiritera la campaña se reboza en caspa de cantautor y hambre de subvención.

El Pueblo Español no podía abandonar el sentido del humor ni siquiera ante un trance tan decisivo (superar con dignidad la broma pesada zapateresca hace exigibles la carcajadas). El Gordito Soria dibujando siluetas femeninas como un viajante de comercio de fajas, y las pantomimas subnormaloides de los residuos de nuestro cutrísimo showbiz (en edad de jubilación todos ellos), han conseguido despertar los resortes del cachondeíto patrio.

Anónimo dijo...

Yo no creo en el culto a la ersonalidad.
Ni en la política como espectáculo. Prefiero el espectáculo como política (es más honesto), y en eso si tiene su gran parte de merito Obama.
Cambio? Psí, quizá. Si ganase este hombre, habría por primera vez un presidente, ejem, digamos afroamericano (creo que nunca he pronunciado esta palabra). Pasaría el poder del partido rojo al partido azul. Si, esto también sería un cambio según como se mire. Yo siempre he sido algo daltónico.
I have a dream... Será que confundo sueños con pesadillas, pero mi sueños no son así.
En mi sueño no cambian los colores ni las formas, cambian los contenidos y se habla claro de la pena de muerte (en contra) y sobre la retirada de tropas invasoras de territorios invadidos. Entre otras cosas, el que más manda no tendría como guía espiritual durante años a un tío vestido de negro con un alzacuellos. No utilizaría a su familia-modelo como ejemplo de lo que debe ser (Rouco está encantado con él), me da asco tanta familia modelo. No mentaría en cada frase a la patria y a los patriotas (lo hace mejor que Arzallus y Acebes). Tampoco le negaría al pueblo palestino la posibilidad de compartir un mínimo trozo de su capital (lo fue durante siglos).
Como ciudadanos no creo que nos hagamos un favor con este mesianismo redentor de esta nueva estrella por la que se cree que algunos niños latinoamericanos dejaran de hurgar en los vertederos, que África se despertará (digamos que le dejarán levantarse) o que comenzará a llover en invierno y hacer sol en verano. Yo no creo en el individuo (este o cualquier otro), prefiero pensar que los cambios, si se dan es por un colectivo. No creo que este tío tenga nada de especial, si acaso le gana en la comparación a un miserable.

En mi sueño, soy (norte)americano, y voto a Obama. Entenderás que por descarte, claro.

Millan Fernandez Lopez dijo...

Bueno, he de reconocer que tienes parte de razón en algunas cuestiones que planteas y presentas un interesante debate. Gracias de antemano por participar.
Creo sin embargo, que pecas de pesimismo, paradójicamente, por ser tan idealista. No presentas asimismo una alternativa argumental posible ni real.
Hay nefastos recuerdos ejemplarizantes de exaltación patriótica o personalista en la Historia que han sido provocadores de la aniquilación física de millones de humanos. De entrada por lo tanto, yo también recelo del culto a la personalidad o a la patria de manera patológica, pero no podemos obviar que a lo largo de la Historia los líderes han existido, y seguirán existiendo. Y ellos mismos han sido agentes de cambio social. Desde emperadores romanos a figuras como Napoleón, Gandhi, Mandela, FD Roosvelt, Fidel, Mao, Bismarck, Reegan...de todos los colores y tendencias....democráticos o no, guerreros o pacíficos....líderes al fin.
Es en mi opinión utópico pensar que la colectividad es la protagonista.Es para ella pero ni en los procesos revolucionarios francés del SXVIII, ruso o cubano(estos dos últimos anteponían lo colectivo y lo exaltaban)ni en la práctica totalidad de los procesos de cambio sociopolítico que se han dado, han dejado de surgir líderes carismáticos que han prendido la mecha del cambio o que han guiado en momentos transcendentales.
Desconozco si en EEUU se está a las puertas de un cambio de calado, pero hemos de reconocer que Obama ha supuesto una verdadera revolución en las formas ya consuetudinarias de democracia participativa. Ha movilizado a millones de personas, sobre todo jóvenes, y ha hecho renacer, depués de décadas, el interés por la política en la apática sociedad estadounidense.
Eso, en mi opinión, es ya de por sí un logro.
No estoy de acuerdo en que sea lo mismo un presidente demócrata que uno republicano. Hay cosas que por desgracia no cambian, es cierto. Hay legítimos (aunque a veces insultantemene asquerosos) intereses estratégicos de EEUU que no van a variar sustancialmente pero no es menos cierto que la política expansionista y agresiva se debilita en favor de la diplomacia y el multilateralismo cuando un liberal-socialdemocrata está en la Casa Blanca.Y sobre todo para los propios ciudadanos de EEUU.
Hay vicios, corrupciones, males endémicos que son imposibles de corregir y subsanar por completo, pero se pueden poner las condiciones para algún día poder hacerlo, o cuando menos para mitigar la ignominia...
Sabemos que si Obama accede a la Presidencia no dejará de haber hambre en el mundo. Pero la sensibilidad respecto del problema será distinta. Sabemos que el cambio climático es irreversible, pero se pueden poner a disposición mecanismos para que no aumente exponencialmente.
Sabemos que aspira a gobernar un país donde la línea divisoria entre la política y la religión es muy tenue, pero al menos no es un fanático o un integrista.
Sabemos que tiene que ganarse al electorado de formas que no van con la forma secular de ver la vida de a mayoría de los europeos....pero eso es América y tiene que ganar allí!!Puede que llevemos sorpresas en el ámbito de los derechos civiles de los homosexuales, en materia de "aborto", etc...
Creo que no he dicho que los niños dejarán de hurgar en la basura ni que a África van a dejarla levantarse porque gane Barack Obama.
Dije que el mundo está mal, que está enfermo, y que un soplo de aire fresco en la dirección que parece que va a tomar EEUU a partir de Enero debe ser bienvenida siempre y de manera entusiasta. También reconozco que demasiadas expectativas son un vivero ideal para la desilusión.
Pero desde luego, si yo votase en EEUU votaría por el, y no sólo por descarte.
En cuanto al asunto palestino, forma parte de otro largo debate...